Autor: RGV
Con sensibilidad para las letras acabó, sin embargo, estudiando Ingeniería Informática con mención en Computación. Pero pronto desechó un mercado laboral alienante, abocado a la Inteligencia Artificial o la consultoría «software», y miró firme hacia la industria videolúdica. Ahora desarrolla videojuegos y además le pagan por ello, aunque no ha dejado de consumir literatura —incluso de intentar crearla— y cantidades profusas de publicaciones videolúdicas que, por idolatrarlas, alimentan su mantra: «¿Quién soy yo para escribir?».
